Perfil de sabor
Debido a su diferencia de filtración, los aceites naturales presentes en los granos de café fluyen alegremente por el filtro, junto con el café recién preparado. Esto da como resultado una taza de café más fuerte, con un cuerpo más denso y un sabor más intenso."
Como el tamaño de los poros es más amplio, el café fino (con molienda extrafina) también es capaz de pasar el filtro. Esto puede ser visto como una pega, pero depende de su preferencia personal. A muchas personas no les importa que se acumule un sedimento en la base de su taza de café, ya que, al igual que los aceites, su presencia solo amplifica la experiencia al intensificar la sensación en la boca, realzar el aroma y brindar más intensidad.
Otros puntos que tener en cuenta
Más allá de su efecto en el sabor, los filtros de metal son ecológicos. Cuando se conserva adecuadamente, un filtro de metal de calidad puede durar toda una vida. El único deshecho producido por cada bebida será el café molido utilizado, que puede reutilizarse de muchas maneras.
¿Debería usar un filtro de metal?
Los filtros de metal son una opción excelente para amantes del arte de la técnica por goteo comprometidos con el medioambiente. Si hace un buen uso, le regalarán un café intenso y repleto de sabor de por vida.
Cómo usar un filtro de metal:
Paso 1: Hierva, al menos, 400 ml de agua pura y de buena calidad (~95°C).
Paso 2: Muela sus granos de café con un grosor medio-fino, ligeramente más fino y suave que la sal de mesa.
Paso 3: Coloque el filtro sobre su taza o jarra.
Paso 4: Caliente el filtro. Para ello, vierta agua caliente a través de este y deje que llegue hasta la taza antes de eliminar el exceso de agua.
Paso 5: Añada café molido (recomendamos unos 12 g por taza) al recipiente de su filtro y dé suaves toques para nivelar el café.
Paso 6: Empiece a verter agua lentamente sobre el café. Comience en el centro y haga movimientos en espiral hacia el borde exterior.
Paso 7: Una vez que el café esté completamente saturado y que el agua haya pasado completamente, repita este paso dos veces más, o hasta que tenga 180 ml de café.
Paso 8: Saque el filtro de la taza o jarra, retire la molienda de café y enjuague su filtro meticulosamente.
Paso 9: Disfrute de una estupenda taza de café.